A una compañía irrenunciable

... en un esfuerzo por desenvolver la
autonomía del yo pensante busqué la
libertad, lejos de las reglas rígidas que
aherrojan y de los escrúpulos que
paralizan. Primero por la rebelión y luego
por el desarrollo armónico de mis
facultades; consciente del valor como
persona humana irrepetible e irrevocable y
lo que es aún más dulce: extinguible de
forma continua, comprendiendo...


Después de todo comentario, el silencio

          No me he ido de la desnudez jamás con alegría, fuera me he sentido como exilado en mi propia vida, simplemente vegeto cuando la sombra de la bella criatura no es la mía. He recorrido la mitad de mi vida y del mundo soñando con encontrar, no deseo pasar la otra mitad de mi existencia añorando la presencia.