Referencia a mi Tía Mireya
en el acto de nominar con su seudónimo
al Colegio Público de Jinamar "Hilda Zudán"



En los recuerdos más tempranos no registro contacto físico contigo; lo siento de veras, nacieron después de tu última escala -venías de África. Sin embargo, del desván de la memoria donde el polvo cubre los cuentos contados durante la infancia, en bastantes ocasiones extraje referencias tuyas:  carácter indomable y una personalidad que arriesgó continuamente los límites de su espíritu.
     El colectivo formado por el claustro de profesores, niños y niñas eligieron tu pseudónimo -Hilda Zudán- como el nombre de su colegio. Las autoridades municipales dieron su aprobación y por ello es que hoy celebramos este acto. Confieso que nos agrada verte de la mano de otros poetas de tu querido Telde; no cabe duda de que en los centros de educación hallamos el lugar que se merecen.
     La muerte de tía María detuvo al genio creador y selló definitivamente sus labios -nadie sabe en qué lugar ni cuando sucedió-; por mi parte únicamente me atrevo a prestar la voz al silencio eterno donde vives ahora. Leeré exclusivamente el prólogo del libro que escribiste, "La novela picaresca y el pícaro en la literatura española"; adviertan que la prosa no envejeció con la edad del papel: a mí, al menos, me parece igual de fresca que debió de ser en su primer día.

     "Desde hace algún tiempo me propuse reunir notas que sirvieran para llegar a formar un libro, gestado por mis anhelos y alimentado por el esfuerzo.
     La tarea era ardua y penosa, sobre todo tratándose de un trabajo de investigación con un poco de estudio psicológico.
     Uniendo apuntes, notas y poniendo todos mis anhelos y entusiasmos, comencé a darle forma, y hoy ofrezco este pequeño fruto de mi trabajo a mis padres y paisanos: pensando en ellos lo he escrito.
     No me hallaba decidida a publicarlo; de una parte mi juventud, y de otra el temor de aventurarme, coartaban mis deseos.
     Un día, aconsejada por un buen profesor y amigo, pienso más intensamente en la posible publicación del trabajo y escribo a mi tierra. ¡Cuánta vicisitud para publicarse!
     Debido al apoyo económico de la Comunidad de Regantes de la Vega Mayor de TELDE y a unos buenos amigos ¡tan pocos!, va a ver la luz. A ellos, a los que han laborado por la publicación, mi gratitud.
     Con justicia o sin ella quiero que vaya dedicada la obra a mi
tierra, a mi pueblo, y unido a ésta vaya mi cariñoso reconocimiento a los pocos paisanos que han satisfecho mis deseos.
     A Gran Canaria, vista desde la distancia, más bella, siempre más querida; Telde, mi pueblo, de tantos recuerdos en mi vida. A mis paisanos, los pocos que han ayudado la dura labor de mi libro; a mi padre, el más grande cariño que la vida me ha dejado; a mi madre muerta... pensando en todos he tenido el valor para escribirlo. A ellos lo dedico.
          Madrid, febrero 1926"